Con Acento Poét.

  Enfermería

  ERE

  Evangelismo

  Misión Urbana

T por una Sonrisa

  Visita a los asilos

  Misión Israel

  Álbum de Fotos

  Arqueología

  Artículos

  Entrevistas

  Forwards

  Locura General

  Reportajes

  Testimonios

  Enlaces

Inicio



LOS MINIATURISTAS

Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.
(1 Timoteo 4:12).

Hay personas aficionadas a las miniaturas. Pero no a las miniaturas que elaboran con cariño y esfuerzo los artistas para mostrar en un tamaño diminuto aspectos de la realidad. Son personas acostumbradas a llevar una vida en miniatura, a pensar en miniatura, a saber en miniatura. A base de tanta miniatura, se han convertido ellas mismas en personas en miniatura, incapaces de ir más allá de los límites que ellas mismas se han trazado, de un pensar y saber en miniatura. Y sin embargo, ante sus ojos ellas mismas se ven grandes, se creen en el derecho de medir a las demás personas de acuerdo con esas vidas y esas concepciones diminutas que se han elaborado como filosofía de vida. Se rebelan ante quienes intentan llevarlas de la mano a unos nuevos horizontes, sacarlas de sus pequeñas parcelas. Tienen sus propias ideas sobre quienes son grandes, que con tanta distorsión cualquiera puede imaginarse que no son precisamente las más correctas. Para ellas, cualquier excusa vale para minimizar a quien se les ponga a tiro, que sin son demasiado jóvenes para predicar, que si quieren llevarlas más allá de su diminuta parcela y se van a perder porque no van a saber conducirlas, etcétera. Se creen en el derecho de ningunear impunemente a quien ante sus ojos no sea lo suficientemente grande para merecer su estima y su respeto. Y si tienen que mentir y callar lo que les conviene sobre sus ninguneos para quedar ante los demás de una forma impecable, no tienen el menor rubor en hacerlo, ni conciencia de haber hecho algo malo. Pero, como dice el dicho, las mentiras tienen patas cortas, y el tiempo se encarga de poner a cada cual en su lugar.

Así le ocurrió a Timoteo. Timoteo era joven cuando fue llamado al ministerio. A los ojos de Pablo, ya poseía la suficiente madurez para tomar las responsabilidades que eso implicaba. Solamente le aconseja como su padre espiritual sobre la forma en que debe conducirse ante aquellas personas a las que debía servir. En aquellos tiempos, la edad era un valor a tener en cuenta para elegir a quien tuviera que ejercer cualquier responsabilidad. La juventud no era apreciada, se consideraba que no poseían la suficientemente madurez. Pero Pablo fue capaz de ir más allá de los prejuicios de su tiempo y vio el valor de Timoteo, que era alguien capaz de dar un servicio provechoso a la iglesia. Sabía que no faltaría quien lo cuestionara por su juventud, seguramente ya lo estarían haciendo, como dan a entender sus palabras. Hoy día nadie se acuerda de los que cuestionaron a Timoteo, ni ha quedado ningún testimonio sobre ellos. En cambio, sobre Timoteo se sigue hablando hasta el día de hoy, y los consejos que recibió de Pablo se han convertido en una guía para los creyentes. Más tarde o más temprano, la historia hace justicia a cada cual.

 

Mª Auxiliadora Pacheco



    -Indice de artículos de Mª Auxiliadora

    -Página facebook de Auxiliadora

    -Indice general de artículos


© sentirCristiano.com

Mª Auxiliadora Pacheco Morente

Quiénes somos      Contacto      Preguntas Frecuentes