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Inicio


    Artículos de Isabel Pavón



    Magia

    Autoridad de mercadillo

    Atados dentro de sí mismos

    Mi carga es tu carga

    Hipocresía pura y dura

    Cuando Mambrú volvió de la guerra

    Como pozos sin llenura

    Presionar e incomodar

    Llegué a la docena de años en Protestante Digital

    Día Internacional de la amistad

    Amanece en la orilla

    No está en ti ni en mí

    Dios, mi cubo de Rubik

    Cadena de oración

    Bendecir en vano

    Felices los que predican a Cristo

    El silencio de los co(ba)rderos

    EV-ANGEL-IO (Semana Santa)

    Como el santo de la historia

    Yo no hago nada malo

    Mujeres del Mundo

    La membresía de la iglesia

    Humildad para ser servido

    La oración liberta

    Cuento del pastor engordado por ovejas

    El corazón como pesebre

    ¡Cámbianos Señor!

    Ve, pues, y haz tú igualito

    Culturista sabrosón

    Papá-Mamá tecnología

    Semillas muertas en disciplina

    Falsos conceptos

    A dónde irán las palabras que guardamos

    Saludos VIP y humanitarios

    Un concargo

    Desnortados

    Consolar con justicia

    Absteneos de la levadura

    Vamos camino de Emaús

    Trampas y huidas

    Al borde del abismo

    A pesar de mí, tu misericordia es grande

    Maremoto de sentimientos

    Los niños pagan el pato

    Herodes Antipas en las iglesias

    La voz de la conciencia

    Arturo Caramable ante las cámaras

    Cuando la envidia se convierte en barítono... y canta

    Oración comunitaria

    Carolina Bescansa y su bebé

    Líder y pastor

    Navidad de entonces

    Vanidad se hizo carne y habitó entre nosotros

    La iglesia usurpada

    Tan sólo un cargo

    Querida Társila (25-N, Día contra la Violencia Machista)

    De mantilla

    Esto en mi iglesia no pasa

    Encargo del Señor

    Mudanza de roles, mezcolanza de tristezas

    Violeta

    No nos dejes caer en la tentación

    Misantropía

    Jaculatoria contra el sectarismo

    Versos y controversias (que transmiten las canciones)

    Sermón del monte (versión propiamente comparativa)

    Mandamases

    Temo, luego prohíbo, odio y anulo

    ¡Qué el Señor te bendiga, hermana!

    Yo tengo un pez azul

    El milagro de la vida

    Yo más que tú

    Progenie

    Sembrador de cizaña

    Siempre hubo mujeres valientes

    El síndrome del endemoniado

    Una mujer puede aprender, pero no enseñar

    Inclemencia

    Hacer la O con un canuto

    Fuera del tiesto

    Dios amor Vs Dios vengador

    ¡Feliz Novedad!

    Un hincha de fútbol vale más que una mujer

    Sesli, igualdad sin maltrato

    El espejo de la madrastra

    Pastores extraños

    Gesticulaciones

    Cuchara va, tenedor viene

    GPS para las predicaciones

    Distintas maneras de matar a la mosca

    Yo seré tu memoria

    Decir sin que parezca

    Al tuntún

    Mujer Tierra

    Más respeto

    Recoge tu vida, avanza libre y sígueme…

    Como tinajas

    Creer en Dios es fácil

    Molesto como un beso en la oreja

    Dios, te doy un plazo

    Sublime Vocación

    Zapato bonito mata, como el tabaco

    El profeta* verdadero sufre (Daniel 10)

    Nos miran raro

    Crecer lento, pero crecer

    Poco hueco para tantos santos

    Zósima, espíritu de superación

    Cadena de oración por Petronio

    Moreras

    Amiguitos del alma

    Percepciones

    Vergüenza, impotencia y rabia

    La mujer ideal (Proverbios 31)

    Te noto raro

    Los poemas, si no se viven, no se transmiten

    Vendedores de humo

    La fe que nos piden los políticos

    Convocatoria para elogiar

    El presente es un regalo

    Dios prefiere lugares cálidos

    Limpieza en las alturas

    La soledad de esta noche

    El ángel anunció a María

    El hijo ciego de Timeo

    Egipto está a la vuelta de la esquina

    Pas-toreados

    Sobre este suelo tan maltratado

    La flor de Atiarco

    Y teniendo alas, no vuelan

    Songuera

    Agradezco lo invisible

    La Esperanza no tiene quien la cuide

    Regalos y favores envenenados

    Sonrisa postiza

    Hermosear las sombras

    En busca de sí mismos

    Mujer de cuarenta se casa con niño de ocho

    Supersticiones, las nuestras

    Pido sabiduría

    Dioses en la acera

    Oración de Ana

    En cada proyecto se esconde un milagro

    Nombres de cementerios y calles

    Como río (Marcos 3:33)

    La Alameda de los tristes

    Abigail, esposa de Nabal

    Padre de mi padre, Padre mío

    ¡Quiero mi zapato de cristal!

    Desierto, desierto os digo

    Al otro lado del Jordán

    Que nadie apague la luz de tu sonrisa

    El riesgo de la prima

    Sonrisa de Astro Luna

    La presencia de la ausencia

    El miedo al conocimiento nos ciega

    Conmociones cerebrales

    Que otros den nuestro testimonio

    Mujeres sabias

    Claudia Prócula, esposa de Pilato

    Niño-hijo-hombre-todo-tuyo, ‘in saecula saeculorum’

    Día Internacional de la Mujer

    Cuatro paredes me transforman

    La técnica del ‘padrón’

    El hábito bajo el que se guardaban secretos

    Pasen, prometemos no vender

    Gente sin voz

    Arcoíris de pacto en mí

    Calladita estás más fea

    La dueña inmortal del palacete

    Muerto el perro...

    A llorar también se aprende

    Entre todos la mataron...

    El reto

    El vestido de ‘Ella’

    Discipulones

    Nuevo sexy: lo fofo

    ¡Dale a la piñata, hermano!

    Oye, ¿tú gastas espuma? ...Alicia

    Te devuelvo la costilla

    Las vírgenes

    Desfacedor de alegrías (o Quijote de tristezas)

    ¿Por qué tanta furia?

    Málaga envuelta en llamas

    ¡Que caiga, que caiga!

    Las Quemadillas, mal nombre

    Levante y verano

    Woman is beautiful (Iglesia y patriarcado)

    Ma(e)ternidad

    Héroes del silencio

    Las cosas de mamá

    Templo reconstruido

    Vagos como gaviotas

    Tres años y un día

    ¡Cuidado con los piropos!

    Tránsito de la primavera al estío

    Autolavado (suave y brillante)

    Decálogo sobre un milagro

    Penélope de la desesperanza

    Penapenitapena

    Tengo envidia de sus ojos

    Rupturas de famosos

    Un préstamo no es un regalo

    Mantener la mentira de Semana Santa

    Toc-toc

    ¿A mí me lo vas a decir?

    Algo(de)dones

    Azriela y Guilia

    Cena íntima en un restaurante cualquiera

    Mi reloj ha muerto

    La mano que agita la liebre

    El guardián del hada

    Hacer reír es hacer vivir

    De estas cosas no se habla

    La luz de quien se esconde

    Sangre y espinas de una Navidad

    En tiempo de amores

    ¿Somos o simplemente estamos?

    En la otra acera

    Cariño, no tengas prisa en volver

    Lenguas e interpretaciones sospechosas

    Las 3 efes: Felisa Fue Feto

    No. Escribir no fue un sueño

    ¿Qué puedo hacer sino servirle?

    La habitación cerrada

    Milagros para Urbano

    ¡Cuidado que son muchos!

    ¡Lo que hacen las gafas del cariño!

    Entrevista con la escritora y poetisa Isabel Pavón por Jacqueline Alencar

    Calixto: ¿trabajar o testimoniar?

    Declaración de fe

    La biznaga

    ¡Qué maja estaba desnuda!

    ¡Se alquilan balcones, niña, que pasa el Papa!

    La escritura

    Chinos venden chinitos

    ¡Estamos ciegos!

    ¿Ángel, diablo o cordero?

    Crónica de un sueño

    Partes íntimas: profetas

    Alegría

    El tsunami de recuerdos

    Voluntariados y voluntariados

    Líbrame de tus bendiciones, Señor

    El hombre que buscaba consejo

    En el día tonto, rescátame

    Mi Bat quiere ser Man

    La trata del pez hembra

    No todo está perdido

    Una cabeza gorda

    La mantenida

    A pan y agua

    Bromistas y burlones

    Golpes... y golpes

    Carta dolida por admiración rota

    Modernidad, comodidad e ignorancia

    Murió en perfecto estado

    ¿Perdido el otro? no, perdida yo

    Nublar la vista

    El paraguas

    ¡Maldito parné!

    Defendiendo la vida

    Nuevo destino

    Muertes que horadan el alma

    Exclusiva: Papá Noel reconoce intrusismo

    Administración de lotería eclesial

    Venta ambulante de profecías

    Unisex

    'Mi ex'

    El deber de dar fruto abundante

    Sin regaños

    Suben los `tipos´ de interés

    Manos

    De la alegría y la risa, Padre nuestro

    Carta imaginaria a un hombre de bien

    Parcemasa: templo grande, templo chico

    Dar la cara ante el violador

    Hacia el abrazo

    Muerte a martillazos

    Luces en la noche

    Serías más feliz...

    Las avispas

    La semilla desechada

    ¿Qué te pasa, cogollo?

    Complacencias

    Con heridas, cicatrices y cantando

    Hay que echarle pasión

    Hay vida tras el muro

    El candidato perfecto

    ¿Cómo supo que era yo?

    La edad de la inocencia

    Mujer, ¿imbecillitas mentis?

    Qué sí y qué no podemos exclamar

    Eva, Adán y Baltasar Garzón

    Mujer clausurada, mujer asesinada

    No hay que ser muy lince...

    No se lo digas a nadie

    ¿061? ¡no, mejor 016!

    Y Evo montó el pollo

    El destape y las damas de blanco

    Las otras Blancanieves (listas)

    Caso Kárate una forma de vida

    El Papa todo lo tapa

    Zhou Yanga, una hija agradecida

    Bienvenidos a Babilonia

    ¡¡¡Me están saliendo alas!!!

    Tarjeta roja

    La Cámara oculta

    Miguel Rueda ya llegó

    Los muertos de la guerra

    Una Cenicienta vive en mí

    Introduzca la moneda

    La vanidad de la cera o vani-cera

    El vicio de estrangular

    ¿Almas o personas?

    Paz-iencia

    Haití de las desgracias

    La honradez como regalo

    55 mujeres menos

    A la puerta de un rico avariento

    Nos venden Fiesta de invierno por Navidad

    Flúor en el cerebro

    ¡Levántate!

    Salvar el día

    La voz cantante de Margarita

    No, no es envidia

    Valentía y firmeza

    Jedida

    Alabanza con una flauta de caña

    Sumisión-sometimiento

    Cuando alguien brilla...

    En el fondo quería otra cosa

    Oración de pies alzados

    Inusitada caída sin paracaídas

    Mendigo, príncipe y Ser supremo

    Dulce placidez

    Empática perdida

    El afán del prota

    ¡Por favor, sea breve!

    La cara, ¿espejo del alma?

    No a la muerte inmaculada

    Mensaje sublime a los de baja talla

    Hola, buenos días, soy líder

    Camuflaje

    Gripe A-terradora

    Todo cuela

    Sala de urgencias

    Dedicatorias

    VI-rus VI-p VI-H

    Resurrección y vida en Cristo

    Gelocatil 650

    La mejor fotografía

    60 euros y un cuento

    Santino el tira piedras

    Venta ambulante de profecías

    Abridores de puertas

    Las incongruencias de un mareo

    Recurso de queja contra la falsa Navidad

    ¿Me viste así?

    Curiosidades Humanas

    El Limbo no existe

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