Con Acento Poét.

  Enfermería

  ERE

  Evangelismo

  Misión Urbana

T por una Sonrisa

  Visita a los asilos

  Álbum de Fotos

  Entrevistas

  Forwards

  Locura General

  Artículos

  Reportajes

  Testimonios

  Enlaces

Inicio



Abridores de puertas

Puertas abiertas sin prejuicios   
que nunca se sacan de quicio.  

Leticia Llorente
  
 


Las almas de los abridores de puertas hacia un mundo mejor, andan siempre ilusionadas, haciendo posible los propósitos ajenos. Imaginan, ya sea por herencia genética, o por pura inercia voluntariosa, otras escenas viables fuera de su órbita y se entregan a destinos con porvenir.

Los abridores de puertas hacia un mundo mejor, son gentes desprendidas y asequibles que mantienen con el prójimo las manos unidas, convidan a la participación, y luchan, no con armas, o guerras, o violencias, sino con armonía, alegría y tesón. Comparten triunfos y sueños comunes con el resto de los seres.

Los abridores de puertas hacia un mundo mejor, son los sabios del presente. Hacen los domingos horas extras. Pocos perciben sus sufrimientos. No computan beneficios propios, y disfrutan cada día con el supremo propósito de crear lazos profundos con lejanas tierras prometidas.

Los abridores de puertas hacia un mundo mejor, son cómplices fraternos, que aceptan conductores foráneos en las filas de sus designios diarios hacia una existencia solidaria. Sus voces son grietas de socorro hacia el progreso. Todo lo ven posible.

Los abridores de puertas hacia un mundo mejor, se engrasan a diario las bisagras, y no consienten que les pongan cerrojos en sus espaldas.

Nosotros, hermanos y hermanas, unámonos a ellos en esta consagración de buenas nuevas. No permitamos que los energúmenos, los indolentes, los egoístas, los insolidarios, los incivilizados, los pelmas, los irresponsables, los posesivos, los que observan la vida desde la barrera, los que critican sin dar alternativas, se salgan con la suya taponando caminos con trabas de resentimiento. Pues ellos, se consideran dueños de todos los proyectos. Son cobardes, y están faltos de visión.

Es hora de experimentar lo que se siente adjuntándose a esta labor de abrir, de salvar con nuestro esfuerzo la apertura de puertas en canal. De poner nuestras manos al servicio del avance de ilusiones y sueños. Motivemos. Digamos a los que esperan al otro lado que ya pueden entrar. Aún estamos a tiempo de dejar este ejemplo a futuros sucesores.

Respondamos.

Junto a ellos tenemos que abrir la última palabra.

Isabel Pavón.
© SentirCristiano.com

Quiénes somos      Contacto      Preguntas Frecuentes