Con Acento Poét.

  Enfermería

  ERE

  Evangelismo

  Misión Urbana

T por una Sonrisa

  Visita a los asilos

  Álbum de Fotos

  Arqueología

  Artículos

  Entrevistas

  Forwards

  Locura General

  Reportajes

  Testimonios

  Enlaces

Inicio



Encargo del Señor

La Palabra que viene del Señor habla por sí sola, no necesita este tipo de remaches.

Hay creyentes, hombres y mujeres, que dejaron de ser católicos porque no creían que hubiese mediador entre Dios y las personas, renegaron de la mediación entre María y Jesús, o entre el sacerdote y Jesús y se hicieron protestantes para otorgarse el poder de ser mediadores ellos también entre Dios y nosotros.

Según su parecer es Dios mismo quien los pone en nuestro camino. Se sitúan ante el púlpito, aseguran ser profetas y transmitir su voluntad con frases como estas: 


2

 

“El Señor me ha dicho”. 

  • “Esto os dice el Señor, os lo aseguro”.
  • “Esto es del Señor, no tengáis la menor duda”.
  • “El Señor me ha dado un mensaje privado para usted”.
  • "El Señor me lleva a tal o cual lugar y me trae con factura a cargo de ustedes".
  • "El Señor me ha enseñado todo lo que no sabéis".

 

  • "Anoche el Señor me dio en sueños este mensaje".

La Palabra que viene del Señor habla por sí sola, no necesita este tipo de remaches. Estos mediadores, falsos iluminados, son los que prometen absurdidades, los que hablan sin sentido y, además, tienen una pobre información sobre el evangelio y la fe. Conocen poco de Dios y mucho de la vanagloria de sí mismos. La otra parte, la que escucha y se lo cree, los que viven pensando que Dios nunca se va a dirigir a ellos de manera personal, son puramente simples.

El capítulo 23 del libro de Jeremías trata de este tema aún vigente, las cosas no han cambiado o han cambiado poco. Los falsos profetas hablan en nombre del Señor sin que el Señor les haya hablado. Digo que hoy día se producen este tipo de encargos de manera fluida ya que los medios de comunicación que tenemos lo hacen posible. 

Tenemos pastores que sin ser nada se las dan de profetas y ponen a Dios por testigo de sus propios deseos y cuando pasa el tiempo y no se cumplen dicen que no era la voluntad de Dios lo que dijeron que sí era. Van al tun tun. Me pregunto ¿acaso Dios cambia de opinión de un día para otro? ¿Por qué no reconocen sus equivocaciones en vez de predicar a un Dios cambiante y caprichoso? Prefieren hacer como Adán cuando culpó a Eva de su desobediencia o como Eva cuando culpó a la serpiente. Ellos, ante la congregación que presiden, culpan a Dios de no haber cumplido su palabra.

Los hay que agarran la Biblia para justificar y confirmar lo que dicen. La levantan  como Moisés levantó la serpiente en el desierto, para que todo ojo se pose en las tapas como si de un objeto justiciero se tratase. Haciendo esto, ¿quién se atreve a dudar si los oyentes, a causa de sus propias supersticiones, ya tienen metido el miedo en el cuerpo?

He aquí algunos versículos del capítulo mencionado que pusieron en aviso a los israelitas y estoy convencida de que nos vienen como anillo al dedo:

"El Señor todopoderoso dice: Israelitas, no hagáis caso a lo que os dicen los profetas. Lo que dicen no son más que mentiras, cosas que ellos mismos inventan, que yo no les he comunicado.  A los que desprecian mi palabra les dicen: ‘Todo os saldrá bien.’ Y a los que siguen tercamente las inclinaciones de su corazón, les dicen: ‘No os vendrá ningún mal.’ ”

En versículos siguientes continúa: 

“Yo no envié a esos profetas, y ni siquiera les hablé, pero ellos salieron corriendo a hablar en mi nombre.  Si hubieran conocido mis secretos, habrían anunciado mi palabra a mi pueblo; le habrían hecho apartarse de su mal camino y dejar sus malas acciones.”  El Señor afirma: “Lejos o cerca, yo soy Dios.  ¿Quién podrá esconderse de mi vista? Con mi presencia lleno el cielo y la tierra. Yo, el Señor, lo afirmo. 

 “He oído las mentiras de esos profetas que pretenden hablar en mi nombre y comunicarse en sueños conmigo. ¿Hasta cuándo esos profetas van a seguir anunciando cosas falsas, inventos de su propia fantasía?  Con los sueños que se cuentan unos a otros pretenden hacer que mi pueblo se olvide de mí, como también sus antepasados me olvidaron y se fueron tras Baal.  ¡Si un profeta tiene un sueño, que diga que es un sueño; pero si recibe mi palabra, que la anuncie fielmente! No se puede comparar la paja con el trigo. Mi palabra es como el fuego, como un martillo que hace pedazos la roca. Yo, el Señor, lo afirmo. 

“Por eso me declaro contra esos profetas que se roban unos a otros mis palabras. Yo, el Señor, lo afirmo. Me declaro contra esos profetas que hacen pasar por mensaje mío cosas que ellos inventan. Me declaro contra esos profetas que cuentan falsos sueños y extravían a mi pueblo con mentiras y habladurías. Yo no los he enviado ni les he dado orden alguna, y ellos son incapaces de ayudar a este pueblo. Yo, el Señor, lo afirmo. 

“Jeremías, si alguna persona del pueblo o un profeta o un sacerdote te pregunta: ‘¿Cuál es la carga del Señor?’, diles: ‘El Señor afirma que su carga sois vosotros, y que la va a dejar caer.’ Y si un profeta o un sacerdote o alguien del pueblo emplea la frase ‘encargo del Señor’, yo lo castigaré, a él y a su familia. Cuando alguien le pregunte a un amigo o familiar suyo, podrá decir: ‘¿Qué respuesta ha dado el Señor? ¿Qué ha dicho?’ Pero no volváis a emplear la frase ‘encargo del Señor’, porque si alguien la emplea, haré que sus palabras se le vuelvan una carga. Vosotros habéis pervertido el sentido de las palabras del Dios viviente, de vuestro Dios, el Señor todopoderoso. 

“Jeremías, pregunta a los profetas: ‘¿Qué respuesta ha dado el Señor? ¿Qué ha dicho?’ Y si dicen ‘encargo del Señor’, respóndeles: ‘El Señor dice: Puesto que seguís empleando la frase que os prohibí emplear, yo os levantaré como una carga, a vosotros y a la ciudad que os di a vosotros y a vuestros antepasados, y os dejaré caer lejos de mí. Y para siempre traeré sobre vosotros humillación y vergüenza tales que no podréis olvidarlas.’ ”

Leído estos versículos cada cual actúe como corresponda delante del Señor nuestro Dios.

 

Publicación en otros medios:
Protestante Digital



    -Indice de artículos de Isabel Pavón
    -Indice general de artículos

Isabel Pavón.
© SentirCristiano.com

Quiénes somos      Contacto      Preguntas Frecuentes