Con Acento Poét.

  Enfermería

  ERE

  Evangelismo

  Misión Urbana

T por una Sonrisa

  Visita a los asilos

  Misión Israel

  Álbum de Fotos

  Arqueología

  Artículos

  Entrevistas

  Forwards

  Locura General

  Reportajes

  Testimonios

  Enlaces

Inicio



VOLVORETA

  Los problemas y situaciones por los que están pasando algunas hermanas mayores aquí, en la iglesia de Málaga, nos está llevando a reflexionar sobre la forma de vivir y entender la vida, especialmente en relación con las mujeres.
 
Veo que hasta hace relativamente poco tiempo, en España se les inculcaba a las mujeres una mentalidad que desgraciadamente continúa vigente en muchas partes del mundo. Se les enseñaba que una mujer debía ser poco más o menos una mula de carga. El valor de una mujer residía en el trabajo que era capaz de llevar a cabo. Yo soy una mujer de ciudad, pero como hija de una campesina, sé bien de lo que hablo.
 
Uno de los grandes escritores de la literatura española, Benito Pérez Galdós, denunció esta mentalidad, junto con el egoísmo y la avaricia, en una novela corta titulada Volvoreta. Pérez Galdós da el nombre de Volvoreta a la protagonista. Volvoreta en gallego significa mariposa. Volvoreta es una muchacha huérfana de naturaleza frágil, a cargo de una familia donde lo que cuenta es la fuerza bruta, sobre todo traducida en dinero. La joven ha sido dejada en una casi completa ignorancia, y, como puede suponerse, no encuentra aprecio en la familia con la que vive.
 
Ha habido y sigue habiendo todavía muchas Volvoretas, mujeres con poca o ninguna formación, condenadas a vivir y ser apreciadas en base a la fuerza física que puedan manifestar. Las que no se ajustan o no se someten a ese modelo, viven sin ser valoradas, aunque muchas veces moralmente estén por encima de quienes las desprecian.
 
La Biblia en cambio enseña que, primeramente, somos amados por Dios por el simple hecho de ser personas, criaturas suyas, hasta el punto de haber enviado a su Hijo para salvarnos (Juan 3:16). En relación a la mujer ante Dios, uno de los textos clave es 1ª de Pedro 3:7. Somos llamadas coherederas de la gracia de la vida, es decir, partícipes de las bendiciones y la vida futura en el Señor. Además, se exhorta a los maridos a tratar a sus esposas "dando honor a la mujer como a vaso más frágil". De mulas de carga, nada.

Dios nos trata a todos, hombres y mujeres, con dignidad, y faltar a la dignidad del prójimo es pecar contra Él. Cuando nos miremos, recordemos también cuál es nuestro valor ante Dios.

Este artículo fue publicado en el boletín Compartiendo.


Mª Auxiliadora Pacheco


    -Indice de artículos de Mª Auxiliadora

    -Indice general de artículos


© sentirCristiano.com

Mª Auxiliadora Pacheco Morente

Quiénes somos      Contacto      Preguntas Frecuentes