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PERSONAJES BÍBLICOS 3

 

Mª Auxiliadora Pacheco Morente

 

GEDEÓN: SOY UNA PERSONA TEMEROSA

 

En los días de Gedeón, Israel se encontraba en una situación pésima. Los madianitas venían a saquearlos un año tras otro, devastándolo todo, y no dejando nada que comer (Gn. 6:1-6). Levaban así ya siete años, y los israelitas habían llegado a un punto en el que muchos excavaron cuevas en los montes, y edificado lugares fortificados, para intentar ocultarse y protegerse. Los israelitas se habían llenado de miedo e inseguridad. Todos estos males habían venido, según declara la Escritura, por su infidelidad al Señor. Cuando empezaron a reaccionar, y clamaron al Señor, Dios, en lugar de prometerles una ayuda inmediata, les dio una fuerte reprensión (6:7-10). Dios quería que dejaran la idolatría y se reconciliaran con Él antes de actuar.

Pero Dios, a pesar de la infidelidad de sus hijos, había escuchado sus oraciones, y buscó a un hombre para librar a Israel de los madianitas, a Gedeón. Quizás muchos de nosotros habríamos escogido a otra persona para acaudillar a los israelitas. Gedeón se había contagiado del espíritu de temor de sus compatriotas, y la situación de su país le había llenado de dudas. El Señor se le apareció en la forma misteriosa que el Antiguo Testamento llama “el ángel de Jehová”, en la que muchos ven un anticipo de la forma humana que tomaría la segunda persona de la Trinidad. El momento que escogió el Señor no era demasiado alegre para Gedeón, estaba limpiando el trigo en un lugar escondido, para que no lo vieran los madianitas (6:11). Dios había visto las capacidades que se ocultaban bajo esa primera capa de dudas y miedo, le dijo que estaba con él y lo llamó “varón esforzado y valiente” (6:12).  Ante estas palabras, Gedeón expone sus dudas y temores, sus pensamientos de que Dios había desamparado a los israelitas. El Señor le contesta que él podría salvar a Israel de los madianitas, porque Él lo había escogido para esa tarea. (6:13-14). Gedeón dice entonces que su familia y él son pobres e insignificantes, pero Dios le reitera que estará con él y le dará la victoria (6:14-15). Entonces Gedeón quiso tener una prueba de que era Dios quien le había hablado, y Dios se la concedió (6:16-24).

Dios le había dado la primera señal de que estaba con él, y la noche siguiente le pidió a Gedeón que demostrara su fidelidad al Señor, acabando con el culto idólatra de su familia. Gedeón obedeció, y Dios lo protegió de las iras de los idólatras (6:25-32). Poco después de este suceso, volvieron los madianitas con sus aliados, y entonces Dios ungió a Gedeón como caudillo, y los israelitas se juntaron con él (Jue. 6:33-35). Pero Gedeón todavía seguía teniendo dudas y temores, por lo que le pidió al Señor dos pruebas más, que le fueron concedidas (6:36-40).

Dios quería librar a Israel de los madianitas y sus aliados, pero deseó hacerlo de forma que no hubiera ninguna duda de que la victoria se debía a Él. Por eso hizo que de todos los israelitas, Gedeón se quedara únicamente con 300 (7:1-8). Conociendo el carácter de Gedeón, esa circunstancia debió de avivar sus temores. Comprensivo, Dios entonces le dio una nueva prueba de que iba a tener la victoria (7:9-15). Gedeón entendió lo que Dios deseaba, dar una victoria milagrosa, y Dios obró grandemente. Los demás israelitas se envalentonaron, y terminaron con el resto del ejército invasor (7:16-25).

Gedeón amaba a Dios, aunque era una persona temerosa. Quizá Dios escogió a alguien como él para hacer resaltar aún más su poder, a un Tomás del tiempo de los jueces. Es normal tener temores, quien nunca los tiene es un loco o un insensato. Pero no debemos dejar que el miedo se adueñe de nosotros. Y Dios es capaz de ver nuestras capacidades, más allá de lo que se ve a primera vista. Cuando Dios nos llama para servirle, con el llamado da también la capacitación.

La historia de Gedeón nos hace plantearnos varias preguntas. ¿Somos personas valientes o temerosas? ¿Cuáles son nuestros principales temores? ¿Hace falta tener un carácter especial para servir a Dios?

 

 

Mª Auxiliadora Pacheco

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