Con Acento Poét.

  Enfermería

  ERE

  Evangelismo

  Misión Urbana

T por una Sonrisa

  Visita a los asilos

  Misión Israel

  Álbum de Fotos

  Arqueología

  Artículos

  Entrevistas

  Forwards

  Locura General

  Reportajes

  Testimonios

  Enlaces

Inicio



¿LIDERAZGO ESPIRITUAL O POLÍTICO?

Hace ya muchos años, a alguien se le ocurrió que la historia de Saúl y David era un modelo perfecto para el liderazgo espiritual del siglo XX. Como su idea prosperó, hay quienes siguen pensando que es un modelo apropiado para el liderazgo espiritual del siglo XXI.

 Pero cuando yo la leo, no veo más que lo que fue para todos los cristianos antes de esa interpretación. Es una parte de la historia temprana de Israel, que recoge la Escritura en el primer y segundo libro de Samuel. Como tal, nos puede enseñar por medio de los errores y aciertos de sus protagonistas. Su confianza en Dios ante las dificultades nos puede animar en nuestros propios problemas.

Los que quieren extraer un modelo espiritual a seguir, no tienen en cuenta varias cosas. En primer lugar, no era la voluntad de Dios que Israel tuviera un rey. Dios se lo otorgó por la dureza del pueblo, que quería ser como todas las naciones (1 S. 8). Dios le llega a decir a Samuel: “No te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos” (1 S. 8:9). En segundo lugar, tanto en el caso de Saúl como de David, siempre se habla de un liderazgo político. Los sacerdotes se encargaban de todo lo relacionado con el culto a Dios, teniendo a los demás levitas como ayudantes. Aparte, los reyes siempre tenían cerca a un profeta que les llevara la dirección de Dios. Ningún rey podía ejercer como sacerdote. Uno que lo intentó, fue castigado por Dios (2 Cr. 27:16-21).

Ese liderazgo político desgraciadamente estaba lastrado con los defectos del liderazgo de ese tiempo, muy parecido al de la época medieval. El rey era un rey absoluto, por lo tanto, ninguna decisión suya podía ser cuestionada. A causa de esto, por muchas barbaridades que hiciera, podía continuar siendo rey si nadie lo destronaba, igual que los monarcas medievales. Cuando Saúl intenta matar a David repetidamente, nadie se lo cuestiona aparte de Jonatán, aun sabiendo que David no había hecho nada que mereciera la muerte. También hizo matar a los sacerdotes de Nob y arrasar su ciudad, por haber socorrido a David (1 S. 22:9-19). Posteriormente, ninguno de los sirvientes de David cuestionó su comportamiento con Betsabé y Urías, ni siquiera su general Joab (2 S. 11). Fue el profeta Natán quien lo reprendió (2 S. 12), con gran valentía por su parte. David lo podía haber matado si hubiera querido.

Y con todo esto, hay quienes siguen machacando con querer poner esta historia como modelo de liderazgo espiritual. ¿Se han acabado los maestros que puedan buscar un modelo mejor y más adecuado para esta época? ¿O acaso se quiere mantener porque les conviene a algunos?

Yo de este tema lo que sé es lo que cuentan de los rebaños de ovejas. Nadie les ha dado una enseñanza sobre liderazgo a las ovejas. Siguen al pastor, porque las lleva donde hay pasto y agua, porque las cuida cuando enferman. Saben que, si se acerca el lobo, las defenderá. Por ello, aunque se crucen dos rebaños, ninguna oveja se extravía, porque sabe cuál es su pastor. En fin, los seres humanos no hemos parado de complicar lo sencillo desde que hay historia.


Mª Auxiliadora Pacheco

    -Indice de artículos de Mª Auxiliadora
    -Indice general de artículos


© sentirCristiano.com

Mª Auxiliadora Pacheco Morente

Quiénes somos      Contacto      Preguntas Frecuentes