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LA JUSTICIA SOCIAL EN LA BIBLIA
(23ª Parte)


Mª Auxiliadora Pacheco Morente

II: EL NUEVO TESTAMENTO

  1. Los pobres, las viudas, los huérfanos, los esclavos, los trabajadores, los discapacitados y los extranjeros (VI)
     

Los esclavos (II)

 

Por lo cual, aunque tengo mucha libertad en Cristo para mandarte lo que conviene, más bien te ruego por amor, siendo como soy, Pablo ya anciano, y ahora, además, prisionero de Jesucristo; te ruego por mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones, el cual en otro tiempo te fue inútil, pero ahora a ti y a mí nos es útil, el cual vuelvo a enviarte; tú, pues, recíbele como a mí mismo.

Yo quisiera retenerle conmigo, para que en lugar tuyo me sirviese en mis prisiones por el evangelio; pero nada quise hacer sin tu consentimiento, para que tu favor no fuese como de necesidad, sino voluntario.

Porque quizás para esto se apartó de ti por algún tiempo, para que le recibieses para siempre; no ya como esclavo, sino como más que esclavo, como hermano amado, mayormente para mí, pero cuánto más para ti, tanto en la carne como en el Señor. Así que, si me tienes por compañero, recíbele como a mí mismo.

Y si en algo te dañó, o te debe, ponlo a mi cuenta. Yo Pablo lo escribo de mi mano, yo lo pagaré; por no decirte que aun tú mismo te me debes también.

Sí, hermano, tenga yo algún provecho de ti en el Señor; conforta mi corazón en el Señor. Te he escrito confiando en tu obediencia, sabiendo que harás aun más de lo que te digo.  Flm. 8-21.

 

La carta de Pablo a Filemón contiene lo que no puede por menos de llamarse una historia conmovedora. Está dedicada a Filemón, a Apia, que se supone que era su esposa, y a Arquipo, alguien muy cercano a la familia, quizá un pariente. Todos ellos eran creyentes de Colosas.

Filemón tenía un esclavo llamado Onésimo, que se había escapado después de robarle. Tras su huida, Onésimo se había dirigido a Roma. Allí conoció a Pablo, y después de que le predicara, se convirtió al Evangelio. Pablo entonces, siguiendo en su línea de respetar las autoridades terrenales, manda a Onésimo de vuelta a su amo, con una carta de recomendación.

Pablo comienza diciendo a Filemón, que podía echar mano de su autoridad en este asunto. Él y los demás creyentes de su entorno le debían obediencia, pues habían creído por medio de su predicación. Pero en vez de demandarle obediencia, prefiere apelar a su amor cristiano. Su situación personal no era agradable, estaba preso por el Señor. Estando preso, Onésimo había aceptado el Evangelio. Onésimo significa útil, pero le había sido inútil, dice Pablo, suavizando el comportamiento dañino para con Filemón y su casa. Su nueva fe lo había convertido verdaderamente en útil, tanto para Filemón como para Pablo mismo. Para Pablo, Onésimo es como un hijo, así que le pide que lo reciba como si fuera él.

Pablo habría deseado quedarse con Onésimo, para que le sirviera y le acompañara durante su prisión en lugar de Filemón. Pero él, por los escrúpulos que ya he mencionado, no quiso hacerlo sin su permiso. Además, no deseaba tampoco hacerlo sin su consentimiento, porque entonces no podría saber si se lo dejaba obligado o voluntariamente.

Pablo continúa, como se dice coloquialmente, quitando hierro al comportamiento de Onésimo. En lugar de decir que se escapó dice que se apartó por un tiempo. Onésimo para él ahora es mucho más que un esclavo, es un hermano amado. Tanto él como Onésimo son hijos espirituales suyos, así que, pese a su conducta anterior, ambos son ahora hermanos con el mayor de los vínculos posibles.

Por todo ello vuelve a decir que debe ser recibido como si fuera él mismo, apelando además a su compañerismo cristiano. Por si le quedara a Filemón algún resto de enojo, Pablo le escribe que se hace cargo de los perjuicios que le hizo Onésimo. Lo hace con un gran énfasis, sin duda para apaciguar los justos enfados y reclamaciones de Filemón hacia Onésimo. Porque para Filemón sería vergonzoso reclamar a Pablo, su padre espiritual, los daños que le causó su esclavo. Pablo le dice además que recibiría alegría por su benevolencia hacia Onésimo.

Para terminar la intercesión de Pablo por Onésimo, Pablo expresa su confianza en la obediencia de Filemón, confiando en que irá más lejos de lo que le pide. ¿Era acaso una petición encubierta de que liberara a Onésimo?

Pablo también le recuerda al final de la carta que iría a Colosas (22) cuando le fuera posible. Sin duda otro recordatorio para Filemón de que Pablo estaría pendiente de Onésimo.

Hasta aquí lo que sabemos de esta bella historia por los escritos sagrados. Para saber como continúa hay que consultar los escritos de los primeros cristianos. Según los Cánones Apostólicos (73) Onésimo fue emancipado por su amo. Las Constituciones Apostólicas (7:46) afirman que fue consagrado por Pablo como obispo de Berea, en Macedonia, y que fue martirizado en Roma.

Así que Onésimo fue liberado por Filemón, pero hasta el fin de su vida fue un esclavo de Cristo. Acompañó a Pablo hasta que le dejó a su cargo una iglesia, como había hecho anteriormente Pablo con otros de sus colaboradores. Finalmente, como muchos de los líderes cristianos en tiempos de las persecuciones romanas, dio su vida por amor a Cristo.

De estar en lo último de la escala social, un esclavo ladrón, Onésimo fue llevado, por medio de Pablo, primeramente a recuperar su dignidad ante su amo. Después, por la generosidad de Filemón, le fue permitido participar de la obra de Pablo. Su crecimiento espiritual llevó a Pablo a darle una gran responsabilidad. Onésimo afirmó su corazón en el Señor, y demostró la fe verdadera que había en su corazón. Esa fe no habría sido posible sin el espíritu del Evangelio, que llamaba al amor y  devolvía su dignidad a los más desfavorecidos de la sociedad, incluso a aquellos que ni siquiera eran dueños de su propia persona. El mismo que fue responsable del fin de la esclavitud.

La historia de Onésimo es un recordatorio de que la labor a favor de la dignidad de los más desfavorecidos debe acompañar a la predicación del Evangelio. También es un ejemplo de los frutos que consigue en los que no han podido llegar más abajo en la escala social.

 

  

Mª Auxiliadora Pacheco

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Mª Auxiliadora Pacheco Morente

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