Con Acento Poét.

  Enfermería

  ERE

  Evangelismo

  Misión Urbana

T por una Sonrisa

  Visita a los asilos

  Misión Israel

  Álbum de Fotos

  Arqueología

  Artículos

  Entrevistas

  Forwards

  Locura General

  Reportajes

  Testimonios

  Enlaces

Inicio



LA JUSTICIA SOCIAL EN LA BIBLIA
(11ª Parte)

Mª Auxiliadora Pacheco Morente

I: EL ANTIGUO TESTAMENTO

3. LOS LIBROS POÉTICOS

B. SALMOS (II)

La justicia

Propia de Dios

 

Él juzgará al mundo con justicia

y a los pueblos con rectitud. Sal. 9:8.

 

Porque Jehová es justo y ama la justicia,

el hombre recto verá su rostro. Sal.11:7.

 

Él ama la justicia y el derecho;

de la misericordia de Jehová está llena la tierra. Sal. 33:5.

 

Tu trono, Dios, es eterno y para siempre;

cetro de justicia es el cetro de tu reino.

Has amado la justicia y aborrecido la maldad;

por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría

más que a tus compañeros. Sal. 45:6, 7.

 

Justicia y derecho son el cimiento de tu trono;

misericordia y verdad van delante de tu rostro. Sal. 89:14.

 

Nubes y oscuridad alrededor de él;

justicia y juicio son el cimiento de su trono. Sal. 97:2.

 

Jehová es el que hace justicia

y derecho a todos los que padecen violencia. Sal. 103:6.

 

Las obras de sus manos son verdad y juicio;

fieles son todos sus mandamientos. Sal. 111:7.

 

Justo eres tú, Jehová,

y rectos son tus juicios. Sal. 119:137.

 

Estos son algunos de los versículos de los Salmos que hablan de la justicia en relación con Dios. La justicia de Dios tiene dos vertientes. La primera es que la justicia es uno de sus atributos, forma parte de lo que Él es. La segunda se deriva de la primera, Dios es un juez justo. Por lo tanto, Dios obrará y juzgará con justicia.

En Dios no tienen cabida las injusticias que se dan en este mundo entre los hombres, especialmente con los más débiles. Cuando Él interviene, hay verdadera justicia. También es una justicia unida a la misericordia. No es una justicia implacable. Porque Dios se compadece de nuestras debilidades, y da lugar al arrepentimiento antes de ejecutar sus juicios.

El salmo 45, de una forma poética, habla del Mesías y su pueblo. Cuando el Mesías se siente en el trono para reinar sobre la Tierra, la justicia será algo tan inherente a su reinado que se dice que gobernará con “cetro de justicia”. Amará la justicia y aborrecerá la maldad. Se acabarán las injusticias que afligen a la Tierra. Nunca más gemirán los débiles por la opresión de los poderosos.

 

Propia de los rectos

 

Sino que el juicio será vuelto a la justicia

y en pos de ella irán todos los rectos de corazón. Sal. 94:15.

 

La gloria del rey es amar la justicia;

tú confirmas la rectitud;

tú ejerces en Jacob la justicia y el derecho. Sal. 99:4.

 

Reprendiste a los soberbios, los malditos,

que se desvían de tus mandamientos. Sal. 119:21

 

Los rectos de corazón, como hijos que quieren parecerse a su padre, aman la justicia y obrar con justicia. Por ello, cuando Dios interviene para que haya verdadera justicia, los rectos le siguen con alegría. Los soberbios, en cambio, se apartan de lo que Dios manda. Eso les trae maldición, y por ese motivo son llamados “los malditos”.

El versículo 4 del salmo 99 puede entenderse que se refiere a Dios como rey. Pero también puede interpretarse que alude al rey, o al gobernante de Israel. La gloria del rey es amar (y hacer) justicia. El que gobierna a Israel, debe mostrar en su reinado que imita a Dios en su conducta personal y política. Ha de ser un instrumento de Dios para que se manifiesten la justicia y el derecho.

 

Oraciones para que la conceda

 

Extiende tu misericordia a los que te conocen,

y tu justicia a los rectos de corazón. Sal. 36:10.

 

Dios, da tus juicios al rey

y tu justicia al hijo del rey. Sal. 72:1.

 

Como dije al principio de esta sección, los salmos hablan de las preocupaciones del pueblo de Dios. Por eso, también se encuentran oraciones pidiendo la justicia de Dios.

De una forma general, los piadosos piden a Dios que extienda sobre ellos su misericordia y su justicia. Puede entenderse que ruegan a Dios su protección y que les haga vivir una vida justa. Pero también, que solicitan protección frente a los opresores que pretendan acusarles falsamente para su beneficio.

El salmo 72, al que ya he mencionado como un salmo mesiánico, comienza pidiendo que los reyes de Israel juzguen rectamente. De Dios son el juzgar y el obrar con justicia. Por eso el salmista dice “tus juicios”, y “tu justicia”. Nada más natural que pedir la capacidad de juzgar justamente al que es la fuente de toda justicia.

 

Promesas para quienes la buscan

 

Jehová, ¿quién habitará en tu Tabernáculo?,

¿quién morará en tu monte santo?

El que anda en integridad y hace justicia;

el que habla verdad en su corazón. Sal. 15:1, 2.

 

Encomienda a Jehová tu camino,

confía en él y él hará.

Exhibirá tu justicia como la luz

y tu derecho como el mediodía. Sal. 37:5, 6.

 

Jehová es el que hace justicia

y derecho a todos los que padecen violencia. Sal. 103:6.

 

La justicia en los creyentes, al igual que en Dios, tiene dos vertientes. Por un lado, se refiere al obrar justamente en la vida diaria. Por otro, al actuar con justicia cuando los piadosos son jueces del pueblo. En estos versículos da promesas para quienes actúen conforme a la ley de Dios en su caminar diario y cuando sean magistrados.

El tabernáculo es donde se guardaba el arca, el símbolo de la presencia de Dios. Habitar en el tabernáculo significa estar en intimidad con Dios y estar bajo su protección. Disfrutará de estas bendiciones quien ande conforme a la ley de Dios en su caminar diario y en relación con el prójimo, el que no anda engañando y agraviando a su prójimo, el que es un juez justo.

El salmo 37 exhorta a encomendar al Señor aquello que necesitemos, que esté fuera de nuestras posibilidades, porque Él actuará. Dios escucha a quienes buscan agradarle. Cuando los malvados quieren hacer daño a los justos, Dios obra. Afirma un dicho popular: “la mentira tiene las patas muy cortas”. Dios acabará por deshacer las mentiras y hacer que la verdad salga a la luz. No serán oprimidos para siempre los que clamen al Señor por justicia.

 

Denuncia de los juicios injustos

 

Poderosos, ¿pronunciáis en verdad justicia?

¿Juzgáis rectamente, hijos de los hombres?

Antes bien, en el corazón maquináis la maldad;

hacéis pesar la violencia de vuestras manos en la tierra. Sal. 58:1, 2.

 

El salmo 58 denuncia el obrar de los malvados. Este salmo parece que fue escrito por David en algún momento mientras sufría la persecución de Saúl. Pero su lenguaje lo pone por encima de sus circunstancias temporales, haciéndolo una denuncia profética contra el obrar de los  malvados. Los primeros versículos señalan especialmente la forma de obrar en los juicios. Los malvados aprovechan la riqueza y el poder para sus propios fines. Convierten la justicia en un teatro, en algo falso que utilizar para su beneficio, y oprimen a los más débiles.

 

Exhortación a juzgar justamente

 

Defended al débil y al huérfano;

haced justicia al afligido y al menesteroso,

librad al afligido y al necesitado;

¡libradlo de manos de los impíos! Sal. 82:3, 4.

 

El salmo 82 comienza de una forma parecida al 58, y sigue con una exhortación en la que detalla como debe ser el actuar de un buen juez. Debe ser capaz  de ver cuando detrás de una denuncia hay una maquinación de los impíos para sus propios fines. Debe defender al que no tiene quien le socorra, bien sea por su pobreza material, o porque no tenga familia que le apoye. Ha de hacer justicia sin importarle el  poder ni la riqueza de los que quieran aprovecharse de los débiles.

 

 

Mª Auxiliadora Pacheco

    -Indice de artículos de Mª Auxiliadora
    -Indice general de artículos


© sentirCristiano.com

Mª Auxiliadora Pacheco Morente

Quiénes somos      Contacto      Preguntas Frecuentes