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IGLESIAS DE COMPADRES

En tiempos de los primeros cristianos, la gente decía al verlos: ¡Mirad como se aman!

Hoy día dicen: Mirad como se aman… aquellos compadres, y como ignoran a todos los demás.

En efecto, muchas iglesias se han vuelto iglesias de compadres. Cada cual se busca un grupito de compadres. Con ellos se junta casi todas las semanas. Cuando no hacen una barbacoa, tienen un cumpleaños. En el buen tiempo, playa o piscina, y si no salida al campo. Alguien podrá decir que no hacen nada malo, ni que se oponga a la Palabra. Sí, pero sólo en apariencia.

Porque el problema está en que siempre se ven los mismos. Y hay familias y personas de las que nunca se acuerda nadie. Son los pobres, mancos, cojos y ciegos de hoy, de los que Jesús decía que se llamaran al hacer banquete (Lucas 14:13-14). Jesús animaba a sus oyentes hablándoles de la recompensa que recibirían. Pero el trasfondo era el de unas personas que por su situación económica o social eran excluidas de todos los acontecimientos sociales, de todas las celebraciones.

Se han dado casos bastante lamentables. Como el de personas que después de pasarse la vida en una iglesia, en el tiempo de las pérdidas y los problemas, se veían ignoradas, mientras a su alrededor no faltaban fiestecitas ¿cristianas? ¿Dónde está aquí el Evangelio? ¿Qué hay de Santiago 1:27? ¿Acaso ha dejado de estar vigente? A mí me da la impresión de que es uno de los textos de los que peor se predica. Porque se habla del principio y del final y salta lo de en medio, se queda en que “la religión pura y sin mácula es guardarse sin mancha del mundo”. De acompañar y consolar a los pobres y solitarios, nada de nada. Y qué decir de cuando se hacen cosas pensando solamente en los que tienen coche, y se pasa de quienes no lo tienen.

Yo en cambio he conocido a una persona con un piso en un bloque, que hubiera querido que las paredes de su casa fueran de goma, para poder estirarlas y meter más gente cuando había un almuerzo o una cena. Nunca quería que nadie se quedara fuera. Dios se encontraba ahí muy bien, mientras tenía que irse por faltarle sitio de las explanadas donde estaban los compadres.

 


Mª Auxiliadora Pacheco



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Mª Auxiliadora Pacheco Morente

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