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CONSUMO RESPONSABLE

Un magnate de los negocios declaró: “Quien controla el comercio en el mundo, controla su riqueza y, por tanto, controla el propio mundo” (Walter Raleigh). A esto contestó Anita Roddick, recientemente fallecida, fundadora de una empresa que ejerce un comercio ético (The body shop): “... No menospreciemos el poder del consumidor consciente...”

Hay diferentes formas de hacer negocios y hacer crecer una empresa. Una es tratar de obtener los máximos beneficios, a costa de abusar de las personas y de los recursos naturales. Durante un tiempo se han pretendido acallar las voces que clamaban en contra de estos abusos, pero ya son demasiadas para poder silenciarlas. Entre otras cosas, aportan datos acerca de la otra cara de la llamada globalización de la economía  verdaderamente preocupantes, y que no nos pueden dejar indiferentes como personas, y mucho menos como cristianos. Estos son algunos de ellos:

* Más de 120 millones de niños de entre 5 y 14 años de edad trabajan durante todo el día.

* El 16% de la superficie terrestre está degradada a causa de una explotación abusiva.

* En 1995 el grupo Wal - Mart (12º mayor del mundo) tenía una riqueza mayor que Israel, Polonia o Grecia.

* Según las reglas dictadas por la Organización Mundial del Comercio, no se puede sancionar a ningún país por exportar productos elaborados en condiciones de esclavitud.

Estos datos llevaron a Anita Roddick a efectuar las siguientes declaraciones:

“Si escuchamos a los economistas, oiremos que la globalización es el camino a seguir, que la liberalización del comercio favorece el estrechamiento de vínculos entre las comunidades del mundo, que la globalización genera prosperidad y riqueza para todos.

Pero, seamos realistas; la otra cara de la globalización esconde la pobreza, la explotación obrera, el trabajo infantil, la contaminación del aire, la tierra y el agua, y el desmembramiento de comunidades enteras. Todos estos abusos los he podido observar por mí misma a lo largo de los años que llevo viajando.

El interés que mueve a instituciones internacionales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y, en particular, la Organización Mundial del Comercio no es el de la mayoría de la humanidad.”

Ante estos datos, no podemos dejar de hacernos algunas preguntas: ¿Es justo que porque unos cuantos quieran beneficiarse, millones de niños no puedan ir a la escuela ni tener una infancia como los demás niños? ¿Cómo nos sentiríamos si fuéramos uno de esos niños? ¿Está bien usar de tal modo los recursos naturales que se dañe la Tierra? ¿Qué pensar sobre que haya empresas con mayor  riqueza que algunos países? ¿Está bien que no se sancione a los países donde los trabajadores sean tratados como esclavos?

Hay otras formas de ejercer la actividad comercial, que afortunadamente empiezan a ser el código por el que se regentan algunas empresas. Se está hablando del “comercio justo”, que significa llevar a cabo tratos justos con los que fabrican los productos, vivan en el lugar del mundo donde vivan. La compra en cualquier parte del mundo de un producto que responde a un comercio justo, beneficia directamente a la comunidad productora. Estos son algunos beneficios que obtienen las comunidades que se benefician del comercio justo:

* Salarios justos. Muchos de los productos que llegan del Tercer Mundo, y algunos producidos en nuestro propio país, son fabricados por trabajadores que reciben un salario que puede calificarse de vergonzoso, que no se corresponde en absoluto con el que debería ser pagado de acuerdo al esfuerzo realizado, y que resulta insuficiente para vivir en muchas ocasiones. Los salarios justos significa recibir salarios por un importe que se corresponda al esfuerzo y las condiciones en que se lleva a cabo el trabajo.

* Educación. Los niños son liberados del trabajo, y por lo tanto pueden recibir la educación necesaria para poder elegir mejores trabajos y tener un futuro mejor el día de mañana.

* Sanidad. Parte del beneficio económico se invierte en sanidad, tan deficitaria todavía en bastantes países. Además, al mejorar las condiciones de trabajo mejora la salud de las poblaciones.

* Condiciones laborales. Los trabajadores pueden disfrutar de los mismos derechos que cualquier trabajador de Occidente, y son liberados de trabajar en condiciones de esclavitud.

* Derechos humanos. Una de las cosas más opuestas a la ética es aumentar los beneficios a costa de que sean pisoteados los derechos de otras personas. El comercio justo también se preocupa de que los derechos de las personas sean respetados.

* Medio ambiente. Como ya se mencionó, el abuso de los recursos naturales está llevando al deterioro de una parte de la superficie terrestre. La sobreexplotación también conduce a que desaparezcan especies animales o vegetales por no respetar los límites que cada especie puede soportar para ser aprovechada. Este punto también es importante, pues de él puede depender el futuro de poblaciones enteras.

Este artículo fue publicado en el boletín Compartiendo.


Mª Auxiliadora Pacheco

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Mª Auxiliadora Pacheco Morente

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