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ANUNCIANDO LAS BUENAS NOTICIAS  

Cómo testificar a los judíos

“Si te condujeres humanamente con este pueblo, y le agradares y les hablares buenas palabras, ellos te servirán siempre.” (2 Crónicas 10:7).
 Recordemos que llevar el mensaje de Dios a los hombres ha sido siempre una tarea ardua e ingrata. Los ejemplos de las experiencias de Moisés, Amós, Jonás, Jeremías y otros son fiel demostración de esto.  Ante la dureza de la tarea encomendada, intentaron no hacerlo, pero fue necesario que el Señor les obligara a hacer Su voluntad (Jeremías 20:7-9 “No me acordará más de él, ni hablaré más en su nombre”).

Cuando testificamos a un judío debemos:

1.- Mostrar amor y sincera amistad: Tenga tacto y sea prudente. Muestre un corazón sincero.

2.- Interesarse por los problemas. El efecto de una visita cuando la persona judía está enferma o de duelo es muy positivo.  Pregúntele si desea que Ud. ore en ese momento por sus problemas. Ore al Dios de Abraham, Isaac y Jacob en el nombre del Mesías Yeshúa (Jesús). (“Consolaos, consolaos, pueblo mío…” Isaías 40: 1-2).

3.- Demostrar interés por Israel. Manifieste que Israel es un milagro de Dios y la historia universal sería incompleta sin tener en cuenta la gran influencia de este pueblo en el curso de la misma.  Dios ha elegido, preservado y sostenido a Israel mientras que otros imperios, pueblos y grupos han desaparecido en los avatares de la historia. Hablar de Eretz Israel, de la tierra de Israel, es abrir una puerta al diálogo. Pocos temas son tan preciados para las personas judías. La actualidad de Israel es cumplimento de las promesas de Dios. Las profecías bíblicas sobre el regreso de Israel a la tierra son especialmente claras para resaltar la fidelidad de Dios (Jeremías 31: 10; Amós 9: 14-15).

4.- No discutir: El mensaje del Evangelio no necesita de abogados sino de testigos de su amor y poder. Comparta su fe en forma natural, no compulsiva. No olvide que durante la época de las Cruzadas y de la Inquisición española, obligaban a los judíos a convertirse al catolicismo o morir. Recuerde que los judíos poseen un sentido muy agudo de rechazo hacia lo compulsivo y tienen muy fresco los recuerdos de 2500 años de antisemitismo.  Sea paciente.

5.- Vaya de lo conocido a lo desconocido. Sólo un 15 ó 20 por cien de los judíos conocen la Biblia, la leen y estudian. Lo mismo ocurre con las doctrinas bíblicas. Por lo tanto, partir de la idea que los judíos saben muy bien el Antiguo Pacto (Antiguo Testamento) es un error. Es necesario comenzar el testimonio por el Antiguo Pacto, por la historia de Israel, el mensaje de los profetas, las fiestas, los pactos, los valores éticos y morales de los 10 mandamientos; para hacerles descubrir el verdadero mensaje judío de la TANÁK (Antiguo Testamento).
Los incidentes de la desobediencia de Israel y sus consecuencias son muy aleccionadores.  Es necesario que comprendan que la Biblia es la Palabra de Dios y como tal es verdad.  Muchas personas judías piensan que la Biblia es pura leyenda y misticismo.
El amor, paciencia y la salvación de Dios pueden descubrirlos en el Antiguo Pacto y de esa manera les será más comprensible la revelación progresiva de Dios completada en el Mesías (Oseas 6: 3; Gálatas 4:4).

6.- Utilizar palabras puentes y no palabras muros. Palabras que para nosotros son sencillas, claras y valiosas, para una persona judía pueden ser un muro donde nuestro mensaje no pueda penetrar.  Las “conversiones” forzadas, las “cruces” levantadas para matar judíos, “los cristianos” acusando a los judíos de haber matado a Jesús; son para los judíos recuerdos reales y verdaderos. Por lo tanto, esas palabras tan comunes a nuestro vocabulario son muros.
Las palabras puentes son aquellas que usando palabras diferentes que significan lo mismo y facilitan la presentación del testimonio del amor de Dios y la revelación del Mesías de forma positiva, familiar y entendible. Ejemplo:

NO USAR                                   USE O DIGA
Cruz…………………………………….Madero
Iglesia………………………………….Templo o congregación
Evangelizar ………………………….Testificar
Culto ………………………………….Servicio o Reunión
San Mateo, etc.…………………….Mateo o Libro de Mateo, etc.
Jehová ……………………………….Adonai, El Señor, El Todopoderoso.
Convertirse………………………….Completar la fe, volver a Dios.
Antiguo o Nuevo Testamento….Primer Pacto y Pacto Renovado.
Cristo………………………………….Mesías
Cristianos…………………………….Creyentes

7.- Identifíquese con la persona judía. “Me he hecho a los judíos como judíos…” (1 Co. 9: 20).  Es necesario una identificación total en el aspecto histórico, tradicional, familiar, idiomático, y aún en sus comidas. Al saludar, diga ¡Shalom! Una palabra hebreo (o idish) al oído de un judío suena musical.

8.- Enfatizar que la persona judía que acepta a Jesús no deja de ser Judía.
No hay ninguna situación que invalide el judaísmo de una persona. “Convertirse y dejar de ser judío” es para ellos la más alta traición y sufrimiento. Muchos judíos murieron por no “convertirse”. Por lo tanto, hay que enfatizar que el judío que acepta a Jesús no deja de serlo, por el contrario es un judío completo. Muchos judíos, sobre todo los que son supervivientes del Holocausto, han escondido durante años su origen y hasta sus costumbres por miedo a ser perseguidos, o cuestionados en la sociedad. Sin embargo después de haber recibido a Yeshúa como su Mesías su identidad judía ha sido restaurada y  muchos confiesan estar orgullosos de ser judíos; porque de su pueblo vino el Salvador. Los judíos mesiánicos (que reconocen a Yeshúa como su Mesías) comprenden las raíces judías, el mensaje de las fiestas y el valor de ser judío, pues de ellos vino el Mesías. El apóstol Pablo, gran rabino con un estricto cumplimento de la ley, luego de aceptar al Mesías Jesús, afirmaba que no se deja de ser judío: “¿Son hebreos? Yo también, ¿Son israelitas? Yo también. ¿Son descendientes de Abraham? También yo.” (2da Corintios 11: 22).

 9.- Jesús vino a traer una nueva relación con él. El Mesías está plenamente identificado en su contexto judío. Las costumbres judías le eran muy conocidas. Era un perfecto rabino que fue circuncidado al octavo día, siendo joven fue al templo, hijo de padre y madre judíos, en un hogar judío y conocía y citaba las Escrituras.
Jesús vino a traer una nueva relación con Dios, un nuevo orden. El cambia la religión por una vida de relación verdadera y profunda con Dios. Esto está expresado claramente en Lucas 11: 37-39: “Ahora bien, vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de rapacidad y maldad.”  Sin embargo Jesús nos deja en Juan 7: 37.39”… el que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva”!

10.- El mensaje del evangelio y todo lo que está compartiendo es netamente judío.
Jesús “a los suyos vino”. Es muy importante detallar específicamente que tanto el Mesías y todo el ambiente en que se desarrolló el ministerio de Jesús está inmerso en un contexto judío. En la tierra de Israel, el lugar geográfico donde Jesús se movió; Jerusalén y sus alrededores eran el centro de la vida religiosa y política de Israel.
Jesús provenía de familia judía conociendo perfectamente las costumbres, tradiciones y Escrituras judías.
El Mesías es judío para judíos y gentiles. Sus discípulos eran judíos. Todo el Nuevo Pacto tiene lugar en un mundo judío. El comienzo del cristianismo se produce en las sinagogas y reuniones de judíos creyentes.

11.- Compartir el testimonio personal.  Muchas veces el relato de nuestro testimonio personal de lo que el Mesías ha hecho en nuestra vida es el mensaje más elocuente. La primitiva iglesia se extendió y continuó por medio del testimonio personal de los creyentes. El testimonio es la comprobación de la obra de Dios en la vida. Pablo dice en 1º Corintios 1: 22: “Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría…” No solamente las señales proféticas del cumplimento de la venida del Mesías son una evidencia, sino también la vida transformada de un creyente, su ética, moral y forma de ser.
Estamos llamados a “provocar a celo a los judíos” (Romanos 10: 19; 11: 11 y 14).

12.- Enseñar a orar. Toda la vida de un judío fiel está impregnada por la oración. Por la mañana al comenzar el día, por la noche al finalizar la jornada hay una oración en los labios. “Tarde y mañana y a medio día oraré y clamaré y Él oirá mi voz!” (Salmo 55: 17), en el libro de Daniel 6: 10,11 se menciona las oraciones diarias. Los mismos apóstoles guardaban esto, como lo indica Hechos 3: 1.  Entonces, la práctica de la oración es tan antigua como el pueblo. Los patriarcas, los reyes, los grandes judíos en la historia de Israel han orado para agradecer, alabar, pedir sanidad, victoria, etc.

He aquí algunos detalles para tener en cuenta:

  • Ponerse de pié para orar con una persona judía. Orar significa reverenciar a Dios. Los judíos religiosos al orar se cubren la cabeza con el kippa (gorrito) o se ponen un pañuelo en la cabeza. Si es posible tenga en cuenta estas sugerencias al orar como identificación con las personas judías.  No haga arrodillar a la persona judía, ni se arrodille Ud. Para algunos judíos esto es una costumbre pagana.

  • Pregunte primero si desea que Ud. ore por algún problema en especial. Ore específicamente por este problema y hágalo en su presencia.  De testimonio de las oraciones contestadas en su vida.

  • Comience con la oración patriarcal: “Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob… “ Esto será un terreno familiar para la persona judía. Es orar al Dios único, al Dios de Israel, a nuestro Dios.

  • Mientras ora mencione los hechos milagrosos de Dios:”…Tú oh Dios, que libraste a nuestro pueblo de la esclavitud de Egipto; que abriste el mar Rojo, nos diste la Toráh, nos sustentastes con maná y codornices, Tú que eres fiel en tus promesas y nos diste la Tierra Prometida…”

  • Mencione después el motivo específico de la oración, la necesidad de la persona por la cual está orando.

  • Finalice la oración diciendo:”En el nombre del Señor y Mesías prometido a Israel. Amén”.  La oración es muy eficaz en la evangelización de las personas judías.

13.-  Hacer comparaciones entre las profecías de la TANAK (Antiguo Pacto) y su cumplimento en el Pacto Renovado o Nuevo Pacto.
Hay por lo menos, 300 profecías del Mesías en el Antiguo Pacto, que se cumplen en la persona de Jesús.  Tener estudios bíblicos sobre las profecías será muy oportuno y aleccionador.  La Biblia es el eficaz testimonio de Dios para redención del hombre.

14.- Confíe en la obra del Espíritu Santo. Nadie puede dar lo que no tiene. Esto es vital para toda la actividad evangelística. Si no hemos tenido un encuentro personal con Yeshúa el Mesías, y no hemos experimentado un cambio total y glorioso en nuestro ser, resultará difícil transmitir a otros “lo que hemos visto y oído”.   Ser llenos del Espíritu Santo nos dará la valentía, gracia, unción y pasión por los que aún están en el reino de las tinieblas. “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén; en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra:” (Hechos 1: 8).  El único que va a convencer al mundo de pecado, de justicia y de juicio es el Espíritu Santo. (Juan 16: 8).
Pablo también nos afirma que los judíos tienen un velo en los ojos que no les deja ver; en 2º Corintios 3: 14-15 nos declara que: “Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés el velo está puesto sobre el corazón de ellos, pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará”.  Por eso es tan importante la oración intercesora para que el Espíritu Santo descorra el velo de los ojos de los judíos y puedan conocer que Yeshúa (Jesús) es el Mesías prometido.

15.- Presentar el plan de salvación desde el Antiguo Pacto. Toda persona judía o gentil necesita entender el plan de salvación y la necesidad de aceptar a Jesús el Mesías.
Será muy útil que se utilicen pasajes bíblicos del Antiguo Pacto a fin de mostrar el plan de salvación, sin recurrir en principio a versículos del Nuevo Pacto.
Es probable que la persona desconfíe del N. P., no ocurrirá lo mismo si los versículos son parte de la Biblia Hebrea.


Plan de Salvación basado en el Antiguo Pacto:

  • Dios ama a todos con misericordia. Jeremías 31: 1-4
  • Es necesario tener el perdón de Dios. Salmo 5: 1-4
  • Dios pagó el precio para el perdón de los pecados. Isaías 53: 3-12.
  • Es necesario arrepentirse. Isaías 55.6-7.
  • Es necesario recibir la salvación del Mesías por fe. Habacuc 2: 4.

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